Alquiler seguro: ¿Cómo alquilar mi vivienda con todas las garantías?

Así como te explicamos en nuestro artículo de alquiler seguro¿Es rentable poner mi vivienda en alquiler?”, alquilar una vivienda es muy rentable, y es que si tienes una segunda residencia, es muy probable que este tema se te haya cruzado varias veces por la mente.

Para poner en arriendo un piso, debes conocer bien cuáles serán tus derechos como propietario, y cuáles son los de tu futuro inquilino. Esto, podrás conocerlo en la LAU, Ley de Arrendamientos Urbanos, y así ofrecer un alquiler seguro será mucho más fácil. Puedes asesorarte con una inmobiliaria para que el proceso sea mucho más sencillo, ya que podrás establecer mejor las condiciones del alquiler para que sean óptimas. En nuestro apartado de oficinas podrás buscar las agencias alrededor de tu zona.

Asimismo, debes pensar en si quieres realizar reformas para revalorizar la vivienda, si quieres alquilarla amueblada o no, y tener una lista de todas las características relevantes del mismo, incluyendo los metros cuadrados. Esto, ayudará a determinar el precio, junto a un estudio del mercado inmobiliario en tu zona.

Los trámites para alquilar son muy importantes. Procura tener la documentación necesaria para poder hacerlo, como la cédula de habitabilidad y el certificado de eficiencia energética. En nuestro artículo “¿Cómo gestionar el alquiler de mi piso?” te explicamos mejor cómo debes gestionar el inmueble en alquiler.

Entre los trámites, toma en cuenta los impuestos a pagar en Hacienda, que te lo explicamos en “¿Cómo declarar los ingresos de un arrendamiento?”. 

Ahora, para garantizar completamente tu alquiler de manera segura, te recomendamos contratar un seguro de alquiler o alternativa como SEAG.

La Sociedad Española de Alquiler Garantizado es una empresa que, en caso de impago de alquiler, garantiza tu alquiler seguro

Revisa que los inquilinos son solventes para un alquiler seguro

Parte del proceso para alquilar una vivienda, y uno de los puntos más importantes, es la selección de los inquilinos. Y es que comprobar si son solventes o no, determinará si tendrás un alquiler seguro.

En este artículo “¿Cómo hago un estudio de solvencia del inquilino para el alquiler de mi vivienda? ¿Qué es el scoring?”, te explicamos detalladamente cómo realizar un estudio de solvencia económica o “scoring” de los inquilinos.

Este análisis para saber si los inquilinos son solventes o no, deberás hacerlo, por supuesto, antes de alquilar tu vivienda. Para esto, será necesario solicitar cierta documentación a cada uno de los inquilinos: el contrato de trabajo, las últimas nóminas y, en algunos casos, la hoja de vida laboral. En el caso de los autónomos, se debe pedir la última declaración de la renta y las declaraciones trimestrales de IRPF e IVA.

Ya teniendo esta documentación, se deberá tomar en cuenta que para saber si un inquilino puede pagar el alquiler de tu vivienda, sus ingresos mensuales no podrán ser inferiores al 40% del alquiler. Esto quiere decir, que al inquilino le debe quedar el 60% de su sueldo restante para vivir. 

En los casos de las parejas, es importante que ambos sean solventes, ya que en caso de separación donde uno se vaya de la vivienda, o en caso de fallecimiento, la otra persona deberá poder pagar la renta mensual. Además, puede ocurrir que durante el contrato de arrendamiento, uno de los dos quede sin trabajo, caso en el que también es importante la buena solvencia económica de cada uno de los inquilinos, ya que de esta manera se previene el impago de alquiler.

El seguro de alquiler, o alternativas, te ayudarán a realizar un estudio de solvencia exhaustivo. Tal es el caso de SEAG, empresa de servicios jurídicos, quienes cuentan con S-CAIM, un fichero de inquilinos morosos, y quienes realizan los estudios de solvencia patrimonial para todas sus garantías emitidas de alquiler seguro, además de consultar en los ficheros nacionales de morosidad. 

¿Se puede modificar un contrato de alquiler?

El contrato de alquiler es la base fundamental de todo arrendamiento. Es el documento que pauta todos aquellos acuerdos entre las partes, propietario e inquilino, y por eso es importante estar claro sobre el mismo.

La gran pregunta es: ¿Se pueden realizar modificaciones una vez firmado? La respuesta es sí. En este artículo te explicamos qué debes hacer si quieres realizar cambios.

Generalmente, las causas más comunes para modificar un contrato vigente son los cambios de datos bancarios, cambio de datos personales del inquilino o propietario, el importe del pago mensual, inclusión o exclusión de inquilinos, nuevas obligaciones de ambas partes, los gastos que corren por parte y parte, y los procedimientos en caso de impago de alquiler. 

Sea cual sea el caso, en este tipo de documento deberás agregar un anexo adjunto al original, el cual se debe redactar desde cero y deberá ser firmado por ambas partes, ya que tanto el propietario como el inquilino deberán estar de acuerdo con los cambios realizados. Puede pasar que el inquilino no acepte los cambios del propietario, por lo que este tendría que esperar a que finalice el contrato actual para poder realizar nuevas modificaciones.

En el caso de que el inquilino o el propietario sea sustituido por otra persona, se debe realizar una subrogación del contrato. En esta, se realiza el cambio del nombre del inquilino o propietario a través de un documento que declara que hay una nueva persona que alquila el inmueble. Generalmente, se realiza en casos de separación de pareja o de fallecimiento del inquilino o el propietario, o cuando se vende la vivienda. 

Ya con estos puntos claros, podrás saber si en tu caso podrás modificar o no el contrato de alquiler de tu inquilino.

Más allá del contrato de alquiler, desde SEAG queremos recordarte lo importante que es rentar tu vivienda de manera segura. ¿La razón? Porque en caso de impago de alquiler, tendrás garantizado tu alquiler seguro
Conoce todas las prestaciones del alquiler garantizado de SEAG haciendo clic en este enlace.

¿Es legal subarrendar mi inmueble? ¿Es un alquiler seguro?

El subarrendamiento es una práctica muy común en los alquileres. Se trata de cuando un inquilino arrienda una parte del piso a otra persona, es decir, una o varias de las habitaciones; o el piso completo. Pero, ¿es un alquiler seguro subarrendar un inmueble?

Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), subarrendar una vivienda es legal solo si el propietario lo expresa por escrito, es decir, que esté reflejado en el contrato de alquiler, y bajo ciertos requisitos.

Lo primero es saber que el subarriendo se permite en el caso de ser de forma parcial, es decir, por habitaciones, y no en toda la vivienda. Además, el precio nunca debe ser superior al del inmueble en sí, y una vez acabado el contrato inicial con el propietario, tanto el arrendatario como el subarrendatario deben irse.

En el caso de que haya un subarrendamiento ilegal, el propietario podrá rescindir el contrato de alquiler ante el juzgado, y tanto el inquilino como el subalquilado deben marcharse de la vivienda.

Cabe destacar, el subarriendo es algo que beneficia más al inquilino que al propietario en sí, ya que ayudará a pagar el alquiler en su totalidad. Asimismo, el inquilino será responsable de cualquier daño realizado por el subarrendatario.

Se le recomienda al propietario que, en caso de incluirlo en el contrato, consulte a un profesional que lo ayude a redactar correctamente las cláusulas. El seguro de alquiler o empresas similares que garantizan el alquiler seguro, como SEAG, no ofrecen sus servicios ante un impago de alquiler, daños por actos vandálicos o cualquier proceso legal, en los casos en los que el propietario permita a su inquilino el subarriendo.

¿Cómo gestionar el alquiler seguro de mi piso?

Ahora que has tomado la decisión de alquilar tu vivienda, debes saber que no basta con solo publicar el piso en portales inmobiliarios, ya que hay una serie de procedimientos legales que deberás hacer primero para gestionar el alquiler seguro. Para esto, puedes apoyarte en una agencia inmobiliaria que te ayude en todo el proceso.

En este artículo, te explicaremos qué documentos deberás tener vigentes, y que son importantes para alquilar tu vivienda.

El primer documento es la cédula de habitabilidad, ya que es la que certifica que el inmueble está en las condiciones ideales para ser habitada. Esta podrás pedirlo en el departamento de urbanismo de tu comunidad autónoma, y suele tener una vigencia de 15 años.

El certificado de eficiencia energética es obligatorio para poder arrendar una vivienda. Es un documento que determina el volumen de CO2 (dióxido de carbono) que el inmueble le genera a la atmósfera y, de acuerdo con el nivel, se clasificará entre “A” y “G”, siendo la “A” la de mejor eficiencia energética. Asimismo, tiene una validez de diez años.

Una vez tengas estos requisitos, ya podrás empezar con la búsqueda del inquilino, además de pensar en el contrato del alquiler.

Según la LAU, Ley de Arrendamientos Urbanos, en el contrato deben aparecer los derechos y obligaciones que ambas partes, propietario e inquilino, deberán cumplir. Por eso, es muy importante detallar tanto lo básico, como el tiempo, el precio y la fianza; así como las cláusulas, obligaciones y otras garantías aplicables.

Con lo mencionado anteriormente, la fianza es otro punto que debes tener muy claro. Legalmente, se pueden exigir hasta tres mensualidades, aunque lo más habitual es pedir un solo mes de fianza, y es obligatorio depositarlo en el organismo encargado en cada comunidad autónoma. Una vez finalizado el contrato, el propietario podrá pedir su devolución a través de transferencia bancaria, y puede tardar de 30 a 90 días.

Cuando ya se tenga la fianza, esta debe ser devuelta al inquilino en su totalidad o parte de esta, dependiendo de si se debe cubrir cualquier desperfecto causado por el inquilino. Asimismo, según la LAU, el propietario deberá devolver dicha fianza en un periodo máximo de 30 días, aunque se puede prorrogar automáticamente si después de ese plazo, la comunidad autónoma aún no lo haya devuelto.

En conclusión, estos requisitos son obligatorios legalmente, por eso, en SEAG te recomendamos contratar una agencia inmobiliaria, además de garantizar el pago de tu alquiler seguro en caso de impago de alquiler.

Declaración de la renta: ¿Qué gastos puedo desgravar como propietario?

En nuestro artículo “¿Cómo declarar los ingresos de un alquiler?”, te explicamos el cálculo que debes realizar en la declaración de la renta. Ahora, queremos que conozcas qué gastos podrás desgravar siendo propietario de una vivienda en alquiler.

Lo primero serán los impuestos y tasas no estatales que se tengan que pagar por la vivienda, como el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles), la tasa de basuras, el alumbrado, etc. Además, los gastos de la comunidad (escalera) y los suministros del hogar (luz, agua, gas e internet), solo si están a nombre del propietario.

Podrán ser deducibles todas las primas de los seguros, siempre y cuando el arrendador sea quien las pague. Entre estos, el seguro de hogar, seguro de alquiler, seguro de responsabilidad civil, y otros de naturaleza análoga.

Además, la rehabilitación de la vivienda y los gastos de reparación entran en la reducción del IRPF. Entre estos, se incluye la pintura, cambio de instalaciones de calefacción, arreglo de las instalaciones, grietas, ascensores, entre otros.

En el caso que el arrendador haya contratado una inmobiliaria u otro servicio profesional para gestionar el inmueble, los honorarios pagados podrán ser deducibles, ya que forman parte de los gastos del alquiler.

Si la vivienda fue adquirida a través de un préstamo hipotecario, se podrán desgravar los intereses de la hipoteca, además de los gastos vinculados a la misma.

Otros gastos que se podrán desgravar en la renta son los gastos de defensa jurídica, amortización del inmueble, y cantidades devengadas por terceros (en caso de haber gastos de administración, vigilancia, portería, jardinería o similares del inmueble alquilado). 

Recuerda que SEAG garantiza el alquiler seguro de tu vivienda en caso de impago de alquiler.

Alquiler seguro: ¿Cómo declarar los ingresos de un alquiler?

Ha llegado el momento de hacer la declaración de la renta. En este artículo, te explicaremos cómo hacerlo y cómo tener un alquiler seguro

La declaración de la renta, también conocida como el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), es un trámite anual que los residentes en España deben realizar.

Cuando se trata de un propietario que ha alquilado su vivienda, los ingresos que reciba deben ser declarados en la Agencia Tributaria. Para esto, se deberá sumar todos los ingresos obtenidos por el alquiler, y restar los gastos. Con esto, se obtendrá el beneficio. 

En caso de que el inmueble sea una vivienda, el beneficio se reducirá en un 60%. Hacienda contabilizará el 40% del beneficio para aplicar las tablas del IRPF. 

Para finalizar, además de estar atento a la declaración de la renta, cuya campaña ha iniciado este 06 de abril hasta el próximo 30 de junio de 2022, tener garantizado el alquiler seguro de tu vivienda también es importante como arrendatario.

Lee nuestro artículo: «Declaración de la renta: ¿Qué gastos puedo desgravar cómo propietarios?«

En caso de impago, el alquiler garantizado de SEAG garantiza el pago mensual de tu vivienda de manera indefinida. Conoce aquí nuestras prestaciones. 

¿Cómo puedo tener un alquiler seguro para mi vivienda?

Alquilar una vivienda no es solo una simple operación contractual. Para un propietario, tener un alquiler seguro significa un auténtico compromiso económico y emocional. Por eso, es normal que si tienes un piso que quieres alquilar, te entren algunas dudas en cuanto a los problemas que te pueden surgir. En este artículo te contamos cómo hacer que la operación de alquiler seguro, durante el tiempo que dure, sea lo más segura posible, y te ahorres todos los dolores de cabeza posibles. 

Al poner una vivienda en alquiler, lo primero que hay que comprobar es que esta tiene todos los papeles en regla, y que por lo tanto la operación será totalmente legal, evitando sanciones de la administración. El siguiente paso es establecer un precio, algo que hay que hacer teniendo en cuenta nuestra situación, las circunstancias del piso y el estado del mercado.

En este artículo “¿Cómo saber el precio de alquiler de mi vivienda?”, te contamos qué factores debes tener presentes en el momento de decidir la renta de tu vivienda en alquiler. Una vez esto ya está atado, tocará encontrar inquilinos, algo que deberás hacer con mucho cuidado, asegurándote de que el inquilino no se encuentra en listas de morosidad. Para esto, existe el seguro de alquiler y similares que se encargan de hacer un escrutinio del posible inquilino para asegurarse de que no se dará un impago de alquiler, lo que es más cómodo que hacerlo tú mismo. También ayuda establecer requisitos que cualquier persona que aplique para ocupar el inmueble deberá cumplir. 

Una vez ya escogido el inquilino, llega el momento de firmar el contrato. Es recomendable que este lo redactes tú mismo, sin fiarte de los modelos que puedas encontrar en internet, o a través de un asesor. Esta operación es una inversión a largo plazo, por lo que es muy recomendable planificarla bien, considerando todos los detalles de tu presupuesto, haciendo un plan financiero que relaciones ingresos y gastos y que contemple cosas como el pago de la hipoteca, los impuestos de la propiedad, el mantenimiento y varias reparaciones, el pago de los varios seguros y cualquier imprevisto que pueda surgir. 

Hasta aquí hemos estado hablando de gestiones que puedes llevar a cabo tú mismo (aunque no hace falta) para prevenir algunos de los problemas que pueden surgir durante el alquiler. Asimismo, existen operaciones que deberás hacer a través de alguna entidad para salvaguardar tus beneficios. Por ejemplo, la contratación de un seguro de alquiler o una empresa similar como es el caso de SEAG, para estar tranquilo ante la posibilidad de encontrarte con casos de inquilinos morosos que dejen de pagar la renta y así tener un alquiler seguro

Por otro lado, también podrías contratar a un gestor que se encargue de operar el alquiler, algo que no solo te dará seguridad, sino que además te quitará casi toda preocupación de encima. El alquiler de una vivienda puede ser algo muy fructífero para el propietario siempre y cuando estos riesgos estén cubiertos. Hacerlo, como ves, no es muy difícil, así que, aunque no tienen por qué suceder, te recomendamos que los tengas en cuenta y te cures en salud.

¿Qué diferencias hay entre un seguro de alquiler y uno de hogar?

Un seguro de alquiler y un seguro de hogar no tienen nada que ver el uno con el otro. De hecho, es justamente por eso que como propietario te recomendamos que contrates ambos servicios, puesto que con esto tendrás garantizado daños tanto físicos como económicos durante todo el proceso de alquiler.

El seguro de hogar, como su propio nombre indica, sirve para garantizar una vivienda, tanto el continente como el contenido como la responsabilidad civil. Asimismo, estas garantías no son pagadas a la vez ni por la misma persona. El propietario deberá contratar el seguro del continente, que cubrirá la vivienda misma y los daños que puedan sufrir las paredes y las instalaciones fijas de su interior. Por otro lado, el contenido y la Responsabilidad Civil correrán a cargo del inquilino.

La primera garantía corresponde a todo lo que se encuentra dentro de la vivienda, desde muebles hasta ropa pasando por los electrodomésticos, así como cualquier objeto de valor (como joyas o dinero mismo). La garantía de la Responsabilidad Civil, en cambio, cubre cualquier daño, ya sea material o personal, que el inquilino, las personas bajo su cargo o la misma vivienda (por ejemplo, por un escape de agua) ocasione a terceros. 

Por tanto, el seguro de hogar básicamente cubre daños físicos que se puedan producir durante el tiempo que dure el contrato. Algo muy distinto es el seguro de alquiler, que es una garantía que se dirige al ámbito contractual, y, como veremos ahora, solo cubre daños físicos en la vivienda en algunas ocasiones y dependiendo de la póliza contratada. 

El encargado de contratar esta segunda garantía de impago es el propietario. Luego, dependiendo de la aseguradora, las partes garantizadas pueden variar, pero siempre cubrirá el impago de alquiler. Esto significa que, de dejar de pagar el inquilino, el seguro de alquiler te pagaría como propietario la parte de la renta que has dejado de cobrar.

Además de esto, estas entidades y algunas similares suelen cubrir también en su póliza básica o a modo de añadido el pago de los suministros, los costes derivados del proceso judicial para proceder al desahucio de los inquilinos y los posibles daños o actos vandálicos producidos en la vivienda en el proceso.

La mejor alternativa a un seguro de alquiler es la Garantía Indefinida que ofrece SEAG, ya que son especialistas en el impago de alquiler y empresa de referencia a nivel nacional.

Alquiler seguro: ¿Cómo alquilar mi piso más rápido?

Acabas de hacerte con una vivienda y necesitas alquilarla cuanto antes. Tal vez porque hace mucho que la tienes parada o porque sabes que el alquiler seguro es un negocio rentable y necesitas el dinero. Es muy posible que como propietario te hayas encontrado en circunstancias como esta, y te hayas preguntado ¿cómo puedo acelerar el proceso de alquilar un piso o una casa? En este artículo te presentamos algunos consejos para evitar que tu vivienda se estanque y se quede meses vacía. 

Lo primero que debes saber es que lo mejor para evitar que tu casa se quede meses sin inquilino es hacerle fácil a este acceder a la información. Recomendamos, por ejemplo, hacer una lista de todas las características de la casa, lo más completa posible, que incluya datos como las dimensiones exactas de las habitaciones, lo que se permite, el material de los suelos, los electrodomésticos instalados o las circunstancias del vecindario. La razón de esto es que cuando alguien busca una vivienda para alquilar ya tiene muy claro lo que busca y, de no ser así, sabe lo que no quiere, y tener la información bien ordenada y presentada les hará más fácil tomar una decisión.

Toda esta información deberás ponerla en los anuncios que publiques. Estos deben ser claros y simples, sin florituras, para dar una imagen honesta. Y, hablando de imágenes, ya sabes que dicen que valen más que 1.000 palabras. Por esto, recomendamos que en los anuncios publiques fotografías de calidad, donde se vean bien los espacios, y capturarlos limpios, con luz, y, a poder ser, sin muchos elementos personales, lo que técnicamente se denomina home staging. Si quieres, puedes contratar a un fotógrafo profesional, o incluso una inmobiliaria que además de prepararte los anuncios te gestionará todo el alquiler. 

Pero una buena fotografía no maquillará la realidad. Si la vivienda es antigua o está deteriorada, no hay imagen que lo esconda. Por eso, antes de empezar toda la operación, recomendamos que reflexiones sobre el estado de la casa, y lleves a cabo una buena reforma de ser esta necesaria: a la larga te ahorrarás problemas, tiempo e incluso dinero, y tendrás al futuro inquilino contento. Si crees que no hace falta una reforma, una mano de pintura nunca está de más, así como cambiar las bombillas. En relación con hacerle este lavado de cara a la vivienda, tampoco te estés de cambiar los muebles y los electrodomésticos. Alquilar una vivienda con el contenido en mal estado no solo te hará el proceso más difícil, sino que además será peor para ti a la larga, pues tendrás que correr igualmente con las reparaciones por deterioro y el mal humor de tu inquilino.  

Sabemos que son actuaciones que pueden ser tediosas, pero a la larga te valdrá la pena. Una casa bien presentada atraerá a más posibles inquilinos, y hay una mayor posibilidad de que estos sean deseables para ti. Además, las inversiones que hagas hoy, te serán devueltas con el tiempo con creces.  

Cabe destacar que, al alquilar tu vivienda, te recomendamos garantizar tu alquiler seguro con SEAG, en caso de impago de alquiler, es la alternativa a un seguro de alquiler.